Al final de la Calle Prior se encuentra este
Palacio, mandado construir por el tercer conde
de Monterrey, Alonso de Acevedo y Zúñiga,
bajo la inspección de Rodrigo Gil de
Hontañón en el año 1539.
A pesar de la grandeza del edificio, lo existente
es tan sólo la cuarta parte del gran
rectángulo que pudo y debió ser,
puesto que únicamente se construyó
una de sus alas.