En la misma Plaza de los Bandos se puede contemplar
también este Palacio del siglo XVI, que
fue propiedad de los señores de Zaratán,
vizcondes de Garci-Grande. Su fachada presenta
una escalinata sobre la que se erige la puerta
principal, enmarcada entre dos columnas platerescas
coronadas por una cornisa que contiene en sus
ángulos interiores dos medallones con
un busto masculino y otro femenino que son de
representación alegórica.