Al contemplar la fachada, levantada sobre unas escalinatas,
llama la atención la puerta adintelada con
columnas jónicas, continuadas hacia arriba
por otras dos que contienen las estatuas de San Agustín
y San Ildefonso de Toledo, así como una ventana
flanqueada por dos escudos de los Fonseca, encima
de la que se observa un medallón de Santiago
de Compostela en la batalla de Clavijo.
Del mismo modo merece especial atención el
patio, uno de los más bellos del renacimiento
español. Este claustro de dos plantas está
formado por arcos sustentados.