El conjunto arquitectónico llama la
atención por tener su fachada adornada
con grandes conchas de vieira, distintivo de
la Orden de Santiago a la que pertenecía
Rodrigo Arias Maldonado, y por las rejas de
las ventanas inferiores, a las que se ha definido
como "las más bellas de la ferretería
gótica española".
El patio interior, de gran belleza, es uno
de los conjuntos más típicos de
los claustros españoles de doble galería.
Completa la originalidad del conjunto un pozo
adornado con un sencillo herraje y dos salones
con artesonado de madera de nogal.